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¿Un sistema planetario vecino?

Espacio
I 06.11.2017
Próxima Centauri tiene alrededor una nube de polvo en forma de cinturón. ESO | M. Kornmesser

Nuestra estrella vecina sigue dando sorpresas. Desde el verano de 2016 sabemos que Próxima Centauri, el astro más cercano al Sol, tiene un planeta -Próxima b- que, además, se parece bastante al nuestro. Ahora, los científicos han averiguado que este mundo, situado a sólo cuatro años luz de la Tierra, podría formar parte de un sistema planetario mucho más amplio. Así lo creen los investigadores que han estado observando la región del cielo donde está este exoplaneta, que gozaría de un clima relativamente templado, pues se encuentra a una distancia de su astro que, en teoría, le permitiría albergar agua líquida.

Los científicos, liderados por el español Guillem Anglada Pons, han descubierto alrededor de esta estrella un cinturón de polvo compuesto por material sobrante de la formación planetaria. Principalmente se trata de partículas de hielo y roca con toda una variedad de tamaños: desde microscópicos granos de polvo a rocas comparables a asteroides de varios kilómetros de diámetro.

"Hemos descubierto que Próxima Centauri tiene alrededor una nube de polvo distribuido posiblemente en forma de un cinturón que estaría a una distancia de su estrella de entre una y cuatro Unidades Astronómicas (una UA es la distancia que hay entre la Tierra y el Sol)", detalla a EL MUNDO Guillem Anglada Pons, investigador del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC).

Proxima Centauri es la estrella más cercana al Sistema Solar y está orbitada por el planeta Proxima b.

"Esto vendría a ser un análogo del cinturón de Kuiper solar, pero mucho más pequeño, porque también Próxima es una estrella mucho más pequeña que el Sol", explica el científico. "Que exista este cinturón en Próxima indica que tiene que haber algo más que un planeta aislado, y que seguramente se ha formado un sistema planetario complejo alrededor de esta estrella. De hecho, nuestros datos sugieren que puede haber otras estructuras, como un cinturón 10 veces mayor, que implicarían una complejidad mucho mayor aún", adelanta Anglada. "Un planeta solo no estaría acompañado de todo esto", asegura.

 

Temperaturas de -230 grados

Los investigadores también han podido calcular que el cinturón en torno a la estrella Próxima Centauri, una estrella enana roja situada en la Constelación del Centauro, tiene una temperatura aproximada de -230 grados centígrados.

Sus resultados, publicados en la revista Astrophysical Journal Letters, se basan en las observaciones realizadas con ALMA, el mayor radiotelescopio del mundo. Operado por el Observatorio Europeo Austral (ESO), se trata de un conjunto de 66 antenas gigantes situadas en una explanada del desierto chileno de Atacama a 5.000 metros de altitud.

A diferencia de los telescopios ópticos, que captan lo que ocurre en el espectro de luz visible, los radiotelescopios como ALMA recogen ondas de radio emitidas por fuentes en el espacio. O lo que es lo mismo, permiten 'ver' lo que ocurre en el Universo frío, pues se dan procesos físicos de baja energía que emiten radiación electromagnética que puede ser captada usando instrumentos como los de ALMA.

La ubicación de la estrella más cercana al Sistema Solar, Proxima Centauri, está marcada con un círculo rojo.

 

Curiosamente el descubrimiento de Próxima b, anunciado durante el verano de 2016, fue liderado por otro Guillem Anglada, en este caso Guillem Anglada-Escudé, investigador de la Universidad Queen Mary de Londres. A partir del anuncio, el equipo de Guillem Anglada Pons emprendió "un estudio con la idea de caracterizar ese posible sistema exoplanetario". Según recuerda el astrofísico, "una de las iniciativas fue buscar con ALMA si había nubes de polvo orbitando alrededor de la estrella. Después de formarse un sistema planetario, quedan residuos de rocas, hielos, polvo, etc, que no han llegado a convertirse en planetas. En el caso del Sistema Solar este material residual forma el llamado cinturón de Kuiper, el cinturón de asteroides o la luz zodiacal.

"Las primeras observaciones con ALMA empezaron en enero de 2017. Lo que hemos encontrado es una emisión muy débil, que en otra estrella mas lejana probablemente habría pasado desapercibida", dice Anglada.

Desde su descubrimiento, el exoplaneta Próxima b se ha convertido en un objetivo prioritario en la investigación de mundos fuera del Sistema Solar. Y los resultados presentados este viernes son los primeros del proyecto exploratorio que están llevando a cabo: "Con observaciones adicionales podrá obtenerse una imagen del cinturón, lo que determinará la orientación de ese sistema planetario", dice Anglada Pons. A partir de ahí, esperan poder calcular la masa real del planeta y averiguar cómo es ese entorno de rocas y polvo alrededor de la estrella.

¿Cuándo podrán confirmar que hay otros planetas? "Con nuestras observaciones no vamos a ver los planetas directamente, pero sí seríamos capaces de ver, por ejemplo, algo equivalente a los anillos de Saturno", explica. Por otra parte, añade, en el IAA están abordando su estudio desde diferentes perspectivas.

Si, como sostienen, hay otros mundos girando alrededor de la estrella vecina, Anglada cree "que podría haber planetas más pequeños que Proxima b que estuvieran más cerca, y también mundos mayores que estuvieran más lejos. En ambos casos podrían haber pasado desapercibidos en las observaciones realizadas hasta ahora. Con el paso del tiempo, es de esperar que vayan descubriéndose".

Por lo que respecta a la posibilidad de que estos mundos puedan albergar vida, Anglada considera que es un asunto muy complejo y "aún falta muchísima más informacion para poder aventurar respuestas precisas a esa pregunta".

Mirando hacia el futuro, sobre la mesa hay un ambicioso proyecto apadrinado por Stephen Hawking que pretende desarrollar minúsculas naves espaciales, del tamaño de un microchip, para que exploren el sistema de Próxima Centauri. Las naves del denominado proyecto Starshot estarían impulsadas por un láser gigantesco. Aunque la tecnología necesaria para emprender esta misión aún no existe, los científicos que forman parte de este proyecto creen que podría hacerse realidad en unas décadas.

 

El mundo más cercano al sistema solar

¿Qué sabemos hasta ahora del planeta Próxima b? Se encuentra a 4,2 años luz de la Tierra, creen que es rocoso y que tiene un tamaño parecido al nuestro (la masa es de 1,3 veces la de nuestro planeta). No está ni muy cerca ni muy lejos de su estrella, Próxima Centauri. O lo que es lo mismo, está en la llamada zona habitable de su astro. Es decir, si hay agua, ésta podría ser líquida y gozaría de un clima relativamente templado. Su periodo de rotación es mucho más corto: frente a los 365 días que tarda la Tierra en orbitar al Sol, Próxima b emplea 11,2 días en dar una vuelta alrededor de su astro.

La estrella Próxima Centauri es una enana roja y, por tanto, diferente a nuestro sol y mucho más débil, aunque las dos tienen una edad parecida. Mientras que Próxima Centauri se originó hace unos 4.860 millones de años, el Sol tiene 4.600 millones de años de antigüedad.

 

Fuente: EL PAÍS