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Historia Aerospacial Catalana - Capitulo 3 Hispano-Suiza , Elizalde y Sanpere
enviado por GTD News Dpt 2010-11-05

HISPANO-SUIZA

La firma Hispano-Suiza fue fundada en Barcelona en 1904 por el catalán Damián Mateu y el suizo Marc Birkigt para la fabricación de automóviles y camiones, especializándose más tarde en la producción de motores de aviación y aviones.

Sus instalaciones estaban ubicadas en el barrio de La Sagrera mientras que los talleres de fundición de hierro, bronce y aluminio se levantaban en la calle de Ribas.

En la población gerundense de Ripoll dispuso de la sección de forja. En 1918 abrieron una filial en la ciudad de Guadalajara. Hasta 1914, esta sociedad se dedicó principalmente a la fabricación d unos automóviles de acreditada calidad.

Al estallar la Primera Guerra Mundial, Marc Birkigt proyectó un motor de aviación de 140 HP, de 8 cilindros en V, que pronto gozó de gran aceptación y superioridad sobre los de sistema rotativo de la época, constituyendo una verdadera revolución en la industria mundial de la aviación Prueba de ello es que al finalizar esa contienda se habían fabricado más de cincuenta mil motores derivados del proyecto inicial. Este ingenio fue construido en Estados Unidos por la firma Wright; en Gran Bretaña por Wolseley; en Italia por SCAT e Italia; y en Japón por Mitsubishi.

Ante el éxito alcanzado Hispano-Suiza desarrolló modelos de mayor potencia tales como los de 180 HP, 200 HP y 300 HP.

En 1923, a instancias del servicio técnico francés, la firma emprendió nuevos proyectos relacionados con motores de mayor potencia, come los de 500 HP en V y en W, y los de 400 HP en V, y el de 12 cilindros en V y 600 HP. Con la aparición de estos últimos fue posible batir los principales récords del mundo de velocidad, altura y distancia. Entre otros citaremos los alcanzados por los franceses Costes y Le Brix en su vuelta al mundo a bordo de un Breguet XIX, aparato equipado con un motor Hispano-Suiza de 600 HP en V. Este mismo tipo de planta propulsora fue empleado por los españoles Jiménez e Iglesias en el Jesús del Gran Poder (24 marzo 1929), y por Barberán y Collar en su Cuatro Vientos (l0 junio 1933).

Fábrica de aviones de Guadalajara

Dada su experiencia en el campo de los motores de aviación, Hispano-Suiza construyó primero aviones con licencia, para más tarde realizar sus propios diseños de aviones. De esa factoría salieron el HS-30, un avión biplano de escuela avanzada, y la avioneta HS-34 destinada a los aeroclubs.

El inicio de la guerra civil española significó prácticamente el fin de la empresa, que fue trasladada a Alicante junto con su personal.

La apremiante necesidad que tenían ambos bandos de disponer de industrias aeronáuticas, sentaron las bases de una nueva Hispano-Suiza, que reanudó su actividad en Sevilla, donde se elaboraron nuevos proyectos y la construcción de los aviones HS-50; HS-42A y HA-42B; y HS-43.

Tras finalizar el conflicto, en 1943 cambió de denominación para pasar a ser La Hispano Aviación, S.A., y de ella saldrían, construidas con licencia, las series de Me 109 y los desarrollos HA-1109, HA 1110 y HA 1112 Buchón, así como los HA-100  Triana, el primer reactor construido en España, el HA-200 Saeta, y el proyecto inacabado HA 300, estos últimos con el asesoramiento del experimentado diseña dar alemán Willy Messerschmitt.

El 13 junio 1972 se firmó el acuerdo de fusión entre La Hispano Aviación, S.A. y Construcciones Aeronáuticas, S.A.

 

LA ÉPOCA BARCELONESA DE ELIZALDE

Otra importante empresa catalana al servicio de la aviación fue la prestigiosa firma Elizalde, S.A., fundada el año 1909 en Barcelona por D. Arturo Elizalde Rouvier.

Aunque inició su actividad industrial con la fabricación de recambios para automóviles, en 1912 lanzó al mercado su proyecto para la fabricación de un modelo de automóvil propio, que comenzaría a ser fabricado un año más tarde. El19 abril 1914, pocos meses antes de que comenzara la Primera Guerra Mundial, circulaba por las calles de Barcelona el primer coche "Biada-Elizalde". Biada era el apellido de su esposa, Carmen Biada Navarro, con quién habría de formar un gran equipo, dada la fuerte personalidad de esta última, que asumió la presidencia de la empresa durante 24 años tras el fallecimiento, en 1925, de su esposo.

Pese al éxito alcanzado en la fabricación de diversos modelos de coches, en 1917, a requerimiento de la aviación militar española, la empresa Automóviles Elizalde, recibió el encargo del Estado para el diseño de un prototipo de motor de aviación.

Elizalde proyectó y construyó dos motores denominados TAl y 180, éste último de 8 cilindros en V refrigerado por aire, que desarrollaba una potencia de 150 HP a 2.000 revoluciones por minuto. Este interesante motor, pese a cumplir todas las exigencias técnicas, no pudo llegar a ser fabricado en serie, pues, en 1919, los grandes stocks de motores procedentes de la guerra que acababa de terminar colocaban a la industria nacional en condiciones de imposible competencia.

Pese a ello, años más tarde Elizalde inició la fabricación de motores de aviación con licencia francesa de la firma Lorraine, produciendo entre 1926 y 1929 un total de 369 ejemplares de diferentes modelos. La capacidad media de producción de motores Lorraine por parte de la empresa barcelonesa fue de 104 por año. Parte de éstos fueron montados en los aviones Breguet XIX A2, así como en los hidroaviones Domier Wal.

El logotipo de la firma Elizalde, S.A. era un águila imperial cuya figura simbolizaba el firme deseo de potencia y altos vuelos. Por otro lado, los motores eran bautizados con nombres de mamíferos, como el modelo Tigre, y cuando aún estaba lejos el comienzo de la era espacial, otros de sus motores recibieron el nombre de cuerpos celestes tales como Dragón, Beta, Sirio, Alción y Flecha, de los que por su importancia histórica hacemos una descripción técnica:

SETA

Nueve cilindros en estrella. Potencia 150 HP a 2.100 r.p.m., sobrealimentado. Sus cuatro versiones fueron: BI, BI-A, BI-E Y BI-4. Con ellos se dotó a los aviones CASA 202 Alcón; CASA 352 Junkers y HA-I00 Triana.

SIRIO

Siete cilindros en estrella. Potencia 450/500 HP. Fue fabricado en tres versiones para hélices de paso corto, paso largo y paso a velocidad constante. Básicamente lo montaron en los aviones Hispano-Suiza HS-42 y CASA Alcotán.

ALCION

Siete cilindros. Potencia de 250 a 275 HP. Proyectado para aviones destinados a realizar largas distancias y variadas misiones.

TIGRE

Potencia de 125 y 150 HP. Fue muy conocido y apreciado por los pilotos que volaron el famoso biplano CASA 1.131 Bucker, y las HM-l y AISA 1-115, entre otros aviones.

FLECHA

Potencia 90 HP. Fue probado en las avionetas AISA I-ll-B.

A mediados de la década de los años cincuenta se fabricaron, con licencia Turbomeca, cien ejemplares del turborreactor Marbore 11, de 400 kilos de empuje, destinados a propulsar los primeros reactores españoles, los Hispano Aviación HA 200Rl Saeta.

La firma Elizalde, S.A., que como ya indicamos fue adquirida por el Instituto Nacional de Industria (lNI) y pasó a llamarse Empresa Nacional de Motores de Aviación, S.A. (ENMASA), se hizo cargo de todas las instalaciones existentes en aquella época. Esto explica que en la placa técnica de algunos de los citados motores apareciera el título de ENMAASA, aunque conservaban la denominación propia.

La fábrica Elizalde, S.A. estuvo durante varios decenios ubicada en un emblemático edificio sito en el Paseo de San Juan de Barcelona, y ocupaba una manzana completa del Eixample encuadrada por las calles. Bailén, Córcega y Rosellón. Posteriormente pasó a unas nuevas instalaciones que se levantaron en el industrioso barrio de Sant Andreu Arenal. Más adelante EN MASA construyó una nueva factoría en Alcalá de Henares (Madrid), en las proximidades del Instituto Nacional de Técnica Espacial "Esteban Terrades", junto a la carretera que une Torrejón de Ardoz y Ajalvir. Fue en ese momento cuando la empresa dejó Barcelona para instalarse en la meseta castellana.

A lo largo del amplio historial de Elizalde, S.A. y ENMASA, esta industria contó con un equipo de expertos ingenieros industriales y aeronáuticas, un importante cuadro directivo y una plantilla de personal muy cualificado, logrando un alto prestigio.

 

 

SOCIEDAD ANÓNIMA SANPERE

De todas las industrias del ramo de la aeronáutica que existieron antes y después de Guerra Civil española, la única que sigue activa, si bien desgajada de su sociedad original, es Sociedad Anónima Sanpere (SAS), hoy CIMSA Ingeniería de Sistemas, SA, empresa especializada en el diseño y fabricación de paracaídas.

SAS fue creada en 1930 por Carlos Sanpere quien la radicó en la ciudad de Barcelona. Se trataba de una floreciente industria textil que en un momento determinado fue requerida por la Aviación Militar para la producción de un tejido especial con destino a entelar los aviones de la época. Antes de la contienda de 1936-1939, Aviación Militar se dirigió a Sanpere para que produjera paracaídas, por lo que éste contactó con Leslie LeRoy Irvin, el norteamericano que desarrolló los primeeros paracaídas operativos, solicitando de la Irving Airchute Company una licencia para fabricar sus paracaídas de salvamento para España. Al frente de la sección se situó al ingeniero industrial Antonio Anet, quien se convirtió en un verdadero experto en estos sistemas.

A finales de los años cincuenta, las familias De Caralt y Pérez Sala se asociaron con Sanpere, segregaron la actividad de paracaídas en una nueva empresa, Sociedad Anónima Sanpere de Paracaídas (SASPA), y dieron un fuerte impulso a la nueva firma, que trasladó su planta de producción a la calle Amigó n° 22-24, de Barcelona. En aquella época fue creada la Brigada Paracaidista del Ejército de Tierra, que se convirtió en su principal cliente.

En 1965 SASPA produce ya sus propios desarrollos, constituidos por las familias de paracaídas TP-1 y TP-2 y se traslada a Granollers.  En 1998, convertida en CIMSA Ingeniería de Sistemas, S.A., pasa a radicarse en la población barcelonesa de Les Franqueses del Vallés, desde donde inicia una estrategia de desarrollo de una amplia gama de paracaídas, tanto civiles como militares, que le permiten competir en el mercado internacional y posicionarse como una de las principales industrias del sector a nivel mundial. En la actualidad la empresa participa en buen número de proyectos internacionales de prestigio, como el paracaídas de frenado del avión europeo Eurofighter, el sistema de estabilización del torpedo Eurotorp, o el desarrollo de un ala de grandes dimensiones para el lanzamiento de cargas guiadas FASTWing.